El carnaval 2013 llegó a Juchique y arrastró parejo: niños y niñas, adultos y ancianos se juntaron en las calles para danzar, gesticular, gritar, aplaudir, como un escape a las tensiones acumuladas durante todo un año de soportar carencias, secuestros, robos, precios altos. Todos se hicieron una “limpia” y derrocharon buen humor durante ocho días que duró esta fiesta.
La danza, esencia del carnaval se va haciendo espacio en este jolgorio y ya los grupos participantes lo hacen en orden y buscando sincronía en los lances, se va quedando rezagado el ¡Uhhh!, ¡Uhhh! Que aterroriza a los pequeños; los brincos espectaculares, ocurrencias y desplantes de los añorados “negros” que tanto han dado de qué hablar durante décadas que actuaron para deleite de los juchiquenses están siendo desplazados por los desfiles ordenados, programados. Nuestro carnaval se actualiza, se moderniza.
Abierta y decididamente la mujer se ha incorporado a estos festejos y a la mamá, a la tía o a la hermana se le ve participando en el desfile junto a los niños tratando de “agarrar” el ritmo, participando sin tapujos junto con los varones para brindar un poco de distracción.
Laudable es el esfuerzo de las autoridades municipales por conservar e impulsar este festejo de carnaval para que no se pierda porque es una de las más importantes manifestaciones populares que nos da identidad y con la colaboración del personal y los alumnos de las escuelas locales realizó este esperado evento.
Bienvenidos!
Bienvenidos a Ce-Xuchic, un sitio cuyo objetivo es contribuir de manera modesta a la información disponible en Internet sobre el municipio de Juchique de Ferrer, Veracruz.
martes, 5 de marzo de 2013
martes, 8 de enero de 2013
La educación en Juchique. Pte. 2.
La educación en Juchique. Pte. 2.
Documento presentado en Poza Rica, Ver., Septiembre 2012.XXIX Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
Rafael Viveros Díaz
Juchique de Ferrer, Ver.
Medio siglo después de aquellos primeros pasos en materia educativa, con la construcción de caminos, principalmente, con la regularización del teléfono, con la entrada a Juchique de tecnología que no conoce fronteras la imagen del municipio en esta materia ha mejorado enormidades aunque casi un siglo después de que se lanzara la campaña alfabetizadora todavía tenemos un rezago muy lamentable: Juchique tiene 16,387 habitantes y de ellos 2518 no saben leer ni escribir (INEGI, 2010).
94 escuelas de todos los niveles funcionan en el municipio atendidas por 286 docentes adonde concurren un total de 4,566 alumnos =2315 hombres, 2251 mujeres=. Contamos en el municipio con nueve bibliotecas públicas y ya hasta hay bibliotecas digitales y cursos avanzados de computación, además de dos universidades.
Ocurre que en el municipio funcionan ya en 2012 nueve escuelas de bachilleres adonde concurren 621 alumnos, hombres y mujeres pero terminando este avanzado ciclo hasta allí concluyen sus estudios, por desinterés, por escasez de medios económicos o al enterarse del desolador panorama que enfrentan muchos titulados con una licenciatura que no encuentran trabajo. Muchos bachilleres se regresan a cultivar el campo, cuidar el ganado o a alguna otra actividad; las mujeres bachiller regresan al hogar en espera de matrimoniarse desaprovechando así las múltiples, variadas opciones de culminar una carrera. Patético resulta el hecho de que al no encontrar alternativas de empleo muchos jóvenes bachilleres =al igual que adultos y hasta niños= deciden migrar a los Estados Unidos de Norteamérica escapándose así la vitalidad que nuestro municipio necesita para su desarrollo; perdemos con ello idiosincrasia, nuestro modo de ser pues los pocos que retornan a suelo mexicano traen otras costumbres y hasta ven con desdén nuestra precaria estabilidad; traen otro vocabulario, otra lengua, otras costumbres que involucran negativamente la relación de familia y la pérdida del sentimiento cívico, el amor al suelo patrio.
Pero esa pérdida de virtud cívica no solo se da en los que se van de “mojados”: aquí entre nosotros es notable la indiferencia con que muchos ven el culto a la patria y como ejemplo reciente, este año 2012 la escuela “Melchor Ocampo”, la más antigua, con casi 300 alumnos y una veintena de profesores no participó en el desfile del 16 de septiembre que se conmemora el inicio de nuestra independencia, entre otras fútiles razones porque ese día cayó en domingo, su día de descanso.
En materia educativa avanzamos en estructura pero poco hemos progresado en el mejoramiento social pues según define el diccionario: “Educación es la acción de desarrollar las facultades físicas, intelectuales y morales; la educación es el complemento de la instrucción=conocimiento de los usos y costumbres de la sociedad”. En ramas como el comercio, la política, poco hemos progresado, en agricultura evidentemente retrocedemos, en el cuidado del medio ambiente poco caso hacemos de la educación y seguimos depredando sin miramiento alguno nuestro suelo.
El escritor y político José Vasconcelos, gran impulsor de la educación decía que la pobreza y la ignorancia son nuestros peores enemigos y en Juchique poco hemos progresado en el combate a estas calamidades.
Documento presentado en Poza Rica, Ver., Septiembre 2012.XXIX Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
Rafael Viveros Díaz
Juchique de Ferrer, Ver.
Medio siglo después de aquellos primeros pasos en materia educativa, con la construcción de caminos, principalmente, con la regularización del teléfono, con la entrada a Juchique de tecnología que no conoce fronteras la imagen del municipio en esta materia ha mejorado enormidades aunque casi un siglo después de que se lanzara la campaña alfabetizadora todavía tenemos un rezago muy lamentable: Juchique tiene 16,387 habitantes y de ellos 2518 no saben leer ni escribir (INEGI, 2010).
94 escuelas de todos los niveles funcionan en el municipio atendidas por 286 docentes adonde concurren un total de 4,566 alumnos =2315 hombres, 2251 mujeres=. Contamos en el municipio con nueve bibliotecas públicas y ya hasta hay bibliotecas digitales y cursos avanzados de computación, además de dos universidades.
Ocurre que en el municipio funcionan ya en 2012 nueve escuelas de bachilleres adonde concurren 621 alumnos, hombres y mujeres pero terminando este avanzado ciclo hasta allí concluyen sus estudios, por desinterés, por escasez de medios económicos o al enterarse del desolador panorama que enfrentan muchos titulados con una licenciatura que no encuentran trabajo. Muchos bachilleres se regresan a cultivar el campo, cuidar el ganado o a alguna otra actividad; las mujeres bachiller regresan al hogar en espera de matrimoniarse desaprovechando así las múltiples, variadas opciones de culminar una carrera. Patético resulta el hecho de que al no encontrar alternativas de empleo muchos jóvenes bachilleres =al igual que adultos y hasta niños= deciden migrar a los Estados Unidos de Norteamérica escapándose así la vitalidad que nuestro municipio necesita para su desarrollo; perdemos con ello idiosincrasia, nuestro modo de ser pues los pocos que retornan a suelo mexicano traen otras costumbres y hasta ven con desdén nuestra precaria estabilidad; traen otro vocabulario, otra lengua, otras costumbres que involucran negativamente la relación de familia y la pérdida del sentimiento cívico, el amor al suelo patrio.
Pero esa pérdida de virtud cívica no solo se da en los que se van de “mojados”: aquí entre nosotros es notable la indiferencia con que muchos ven el culto a la patria y como ejemplo reciente, este año 2012 la escuela “Melchor Ocampo”, la más antigua, con casi 300 alumnos y una veintena de profesores no participó en el desfile del 16 de septiembre que se conmemora el inicio de nuestra independencia, entre otras fútiles razones porque ese día cayó en domingo, su día de descanso.
En materia educativa avanzamos en estructura pero poco hemos progresado en el mejoramiento social pues según define el diccionario: “Educación es la acción de desarrollar las facultades físicas, intelectuales y morales; la educación es el complemento de la instrucción=conocimiento de los usos y costumbres de la sociedad”. En ramas como el comercio, la política, poco hemos progresado, en agricultura evidentemente retrocedemos, en el cuidado del medio ambiente poco caso hacemos de la educación y seguimos depredando sin miramiento alguno nuestro suelo.
El escritor y político José Vasconcelos, gran impulsor de la educación decía que la pobreza y la ignorancia son nuestros peores enemigos y en Juchique poco hemos progresado en el combate a estas calamidades.
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Rafael Viveros Díaz
lunes, 7 de enero de 2013
La educación en Juchique. Pte. 1
LA EDUCACIÓN EN JUCHIQUE. Pte. 1
Documento presentado en Poza Rica, Ver., Septiembre 2012.XXIX Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
Rafael Viveros Díaz
Juchique de Ferrer, Ver.
Fue en una modesta vivienda, de madera como todas las que existían en Juchique allá por el año 1920 donde doña Inocencia González enseñó a leer y escribir a unos cuantos vecinos.
Ella no era profesora. Llegó a Juchique con la “bola” de participantes en la revolución mexicana y por acá se quedó. Algunos de sus alumnos como don Miguel Ramírez, don Román Fernández, don Rafael Iturralde, contaban que en sus largas, agotadoras jornadas de arrieros, transportando café a Jalapa y regresando mercancía, detenían su peregrinar en mesones, pueblos o donde los sorprendía la noche en plena montaña y allí repasaban la tarea que les encargaba doña Lencha.
Juchique existía casi aislado del resto de poblaciones cercanas y lejanas. Dado que está rodeado de macizos montañosos de la sierra de Chiconquiaco y ríos en aquella época muy caudalosos, el acceso y salida del municipio era toda una odisea y por ello no existe memoria de que por aquí anduvieran personas habilitadas como profesores. El 20 de junio de ese año 1920 el secretario de Educación lanzó la campaña nacional para alfabetizar a todos los mexicanos pero por lo inaccesible del municipio por aquí no llegó esa cruzada. Al poco tiempo, en 1922 llegó por aquí don Taurino Leyva, hombre caballeroso e instruido enviado por las autoridades “de arriba” como presidente municipal hasta 1923 que pasó a ser secretario del Ayuntamiento por varios años. Se decía que truncó sus estudios para ser sacerdote y aquí puso en práctica sus saberes enseñando a leer y escribir a varias personas habitantes de estos rumbos. Así, estos dos personajes figuran como pioneros de la educación en Juchique de Ferrer.
Larga y penosa etapa de turbulencias, de alboroto social además de la dificultad en la comunicación impidieron que en este municipio se desarrollara plenamente la labor educativa, hasta que en 1947 empezó a funcionar en los bajos de palacio municipal la escuela primaria “Héroe de Nacozari” para niños y niñas y la “Ángela Peralta” que era nocturna para adultos. Por esa época funcionó en la casa ejidal una escuelita que atendía el profesor Pedro Sánchez Munguía y casi enfrente existió una escuela particular a cargo de doña Hortensia Lomán.
A iniciativa de don Taurino Leyva y otros vecinos se construyó una galera junto a palacio municipal adonde se cambiaron profesores y alumnos de la Héroe de Nacozari y se acordó nombrarla “Melchor Ocampo”, de la que egresó la primera generación de alumnos en 1955. El director fue Jorge Roldán Orea, persona que ejerció con pasión el magisterio y goza de la estimación general.
(Aunque ya en las postrimerías del siglo anterior =1890= aparecen manuscritos elaborados por personas avanzadas en educación como don Antonio Aguirre Castro, don Manuel González, don Sixto Indoval y otros que practicaron bella letra cursiva, se ignora dónde recibieron la enseñanza pues no había escuelas, aunque el Ayuntamiento sí cobraba un impuesto de 24 pesos “para escuela”.
Congregación Plan de las Hayas, que junto con la cabecera municipal ha protagonizado muchos eventos importantes en la vida del municipio, gestionó y logró que por 1945 funcionara la escuela primaria “Miguel Hidalgo”, que existe hasta estas fechas
Comenzaron a egresar jóvenes de la primaria y comenzó el peregrinar de unos cuantos para continuar sus estudios. Varios ingresaron a escuelas religiosas en Teocelo, en Teziutlán, en León, Guanajuato atraídos por el clero, (que siempre le ha “comido el mandado” a la autoridad, al gobierno en cuanto a iniciativas); pero el drástico cambio del medio rural al urbano, la escasez de dinero, la lejanía, la comunicación defectuosa hizo que muchos “tronaran” y truncaran sus estudios. Los pocos, contaditos de los primeros egresados que lograron terminar una carrera ya no regresaron al terruño, fenómeno que ocurre hasta estas fechas.
Documento presentado en Poza Rica, Ver., Septiembre 2012.XXIX Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
Rafael Viveros Díaz
Juchique de Ferrer, Ver.
Fue en una modesta vivienda, de madera como todas las que existían en Juchique allá por el año 1920 donde doña Inocencia González enseñó a leer y escribir a unos cuantos vecinos.
Ella no era profesora. Llegó a Juchique con la “bola” de participantes en la revolución mexicana y por acá se quedó. Algunos de sus alumnos como don Miguel Ramírez, don Román Fernández, don Rafael Iturralde, contaban que en sus largas, agotadoras jornadas de arrieros, transportando café a Jalapa y regresando mercancía, detenían su peregrinar en mesones, pueblos o donde los sorprendía la noche en plena montaña y allí repasaban la tarea que les encargaba doña Lencha.
Juchique existía casi aislado del resto de poblaciones cercanas y lejanas. Dado que está rodeado de macizos montañosos de la sierra de Chiconquiaco y ríos en aquella época muy caudalosos, el acceso y salida del municipio era toda una odisea y por ello no existe memoria de que por aquí anduvieran personas habilitadas como profesores. El 20 de junio de ese año 1920 el secretario de Educación lanzó la campaña nacional para alfabetizar a todos los mexicanos pero por lo inaccesible del municipio por aquí no llegó esa cruzada. Al poco tiempo, en 1922 llegó por aquí don Taurino Leyva, hombre caballeroso e instruido enviado por las autoridades “de arriba” como presidente municipal hasta 1923 que pasó a ser secretario del Ayuntamiento por varios años. Se decía que truncó sus estudios para ser sacerdote y aquí puso en práctica sus saberes enseñando a leer y escribir a varias personas habitantes de estos rumbos. Así, estos dos personajes figuran como pioneros de la educación en Juchique de Ferrer.
Larga y penosa etapa de turbulencias, de alboroto social además de la dificultad en la comunicación impidieron que en este municipio se desarrollara plenamente la labor educativa, hasta que en 1947 empezó a funcionar en los bajos de palacio municipal la escuela primaria “Héroe de Nacozari” para niños y niñas y la “Ángela Peralta” que era nocturna para adultos. Por esa época funcionó en la casa ejidal una escuelita que atendía el profesor Pedro Sánchez Munguía y casi enfrente existió una escuela particular a cargo de doña Hortensia Lomán.
A iniciativa de don Taurino Leyva y otros vecinos se construyó una galera junto a palacio municipal adonde se cambiaron profesores y alumnos de la Héroe de Nacozari y se acordó nombrarla “Melchor Ocampo”, de la que egresó la primera generación de alumnos en 1955. El director fue Jorge Roldán Orea, persona que ejerció con pasión el magisterio y goza de la estimación general.
(Aunque ya en las postrimerías del siglo anterior =1890= aparecen manuscritos elaborados por personas avanzadas en educación como don Antonio Aguirre Castro, don Manuel González, don Sixto Indoval y otros que practicaron bella letra cursiva, se ignora dónde recibieron la enseñanza pues no había escuelas, aunque el Ayuntamiento sí cobraba un impuesto de 24 pesos “para escuela”.
Congregación Plan de las Hayas, que junto con la cabecera municipal ha protagonizado muchos eventos importantes en la vida del municipio, gestionó y logró que por 1945 funcionara la escuela primaria “Miguel Hidalgo”, que existe hasta estas fechas
Comenzaron a egresar jóvenes de la primaria y comenzó el peregrinar de unos cuantos para continuar sus estudios. Varios ingresaron a escuelas religiosas en Teocelo, en Teziutlán, en León, Guanajuato atraídos por el clero, (que siempre le ha “comido el mandado” a la autoridad, al gobierno en cuanto a iniciativas); pero el drástico cambio del medio rural al urbano, la escasez de dinero, la lejanía, la comunicación defectuosa hizo que muchos “tronaran” y truncaran sus estudios. Los pocos, contaditos de los primeros egresados que lograron terminar una carrera ya no regresaron al terruño, fenómeno que ocurre hasta estas fechas.
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viernes, 13 de abril de 2012
Municipio Libre (Documento de Don Rafael Viveros).
MUNICIPIO EMANCIPADO…EN EL PAPEL.
Texto presentado en Alamo, Veracruz el mes marzo de 2012, en el marco de la XXVIII Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
La lucha por la emancipación municipal ha iniciado un nuevo episodio a partir de las resoluciones tomadas en la reunión de la Conferencia Anual de Municipios de México celebrada recientemente en Boca del Rio, Veracruz.
Allí, como una de las propuestas fundamentales se acordó proponer a la Federación una distribución que otorgue el 20 por ciento del presupuesto federal a los Estado y el diez por ciento a los municipios, lo que de lograrse vendría a fortalecer la gestión y la hacienda municipales ya que actualmente de cada peso que recibe el gobierno solo cuatro centavos se destinan a los municipios.
De concretarse esta propuesta se fortalecería grandemente a los municipios para que remediaran los problemas que agobian a la mayoría en lo referente a los servicios públicos como el agua potable, drenajes, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales, alumbrado y limpia pública, calles y tantos otros servicios de que carecemos porque es un hecho ampliamente conocido que para todos los municipios del país el principal renglón de sus ingresos son las participaciones federales.
Es fundamental que en breve se concrete esta solicitud porque en el caso particular del municipio de Juchique de Ferrer, Ver., la situación en que se desenvuelve es cada día más apremiante porque ya hace bastante tiempo que no producimos ni lo que nos comemos; esa disposición legal de que el municipio es libre, autónomo y que debe ser autosuficiente solo aplica en el papel; estamos expuestos a las decisiones de quienes nos surten de alimento, poco cultivamos la tierra. El frijol nos lo envían de Michigan, EUA, el maíz que consumimos proviene de Africa, adonde el gobierno compró últimamente 400 mil toneladas. El chile, que completa la triada de alimentación cotidiana más común, lo cultivan en Puebla, Pue. El pollo viene de Martinez de la Torre.
Este municipio ubicado en las faldas de la sierra de Chiconquiaco hasta mediados del siglo XX fue un gran productor de café pero a partir de la crisis severa que sufrió en el precio la mayoría de productores derribaron sus plantas y la producción actualmente es pírrica, ahora en algunas tiendas locales venden sobrecitos de “café de olla” que nos envían desde Vevey, Suiza.
Como esta situación paradójica muchas otras cuestiones desvirtúan la disposición impresa en el artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de que el municipio es libre pero debe poseer los recursos suficientes para atender sus necesidades.
Juchique como la mayoría de los municipios en el país está emancipado, autónomo pero solo en el papel. En la realidad depende de las decisiones tomadas por autoridades estatales y federales. De allá envían “a chaleco” recomendados para que se hagan cargo de áreas de importancia. Ello aunado a que la mayoría de los presidentes que han sido no están preparados para administraciones de esta naturaleza. Cuando apenas empiezan a aprender ya tienen que dejar el puesto. Algunos que han repetido en el cargo más bien aplican su saber en practicar impunemente el saqueo de los dineros. Aquí como en toda la función pública se evidencia la corrupción que ha permeado todo.
Juchique adquirió categoría de municipio “libre” el doce de marzo de 1868 por decreto número 91 expedido por el gobernador Francisco Hernández Hernández y resintió en su integración las turbulencias de esos años aciagos en qu e se desarrolló la guerra de reforma por lo que la situación política y social era precaria y no había manera de establecer gobierno. Don Antonio Aguirre Castro fue de los pocos ciudadanos que se preocupó por llevar las riendas del municipio y hasta 1890 aparece como presidente municipal con un presupuesto de 4,500 pesos. Después de él la presidencia se fue alternando y aparecen algunos que solo duraban un mes en el cargo pues sobrevino la revolución con los consiguientes desajustes.
El 5 de diciembre de 1923 estalla en toda la república un movimiento armado encabezado por Adolfo de la Huerta en contra del general Alvaro Obregón. En el Distrito de Misantla al que pertenecía Juchique la rebelión fue encabezada por Carlos Peñafiel que obedeciendo órdenes de Manuel Armenta, su patrón, trasladó los poderes municipales a la congregación Plan de las Hayas porque allí ´estableció su cuartel general. Hasta 1924 la H. Legislatura decretó que los poderes pasaran a congregación Xihuitlán, lugar donde estaban las fuerzas de Carolino Anaya. Y otra vez, en 1926 se ordena que los poderes retornen a Juchique (custodiados por las pistolas y carabinas) donde radican hasta la fecha, pero estos movimientos acarrearon graves trastornos: se extraviaron la mayoría de los documentos donde se registró el desarrollo del municipio, actas judiciales sobre contratos civiles, nacimientos, contratos entre particulares y toda la papelería que es indispensable para la marcha de la administración municipal. La vida cotidiana se trastornó durante todos estos años que duró el reacomodo social y político. Las obras de beneficio colectivo estaban relegadas pues los ciudadanos se ocupaban en cuidar intereses prioritarios, vitales como es la propia vida y de la familia por los días azarosos que se vivían.
Por espacio de más de un siglo en municipio prácticamente permaneció aislado, casi ignorado por el resto del Estado pues su topografía, lo accidentado de su superficie impedía construir vías de comunicación hasta que en 1985 se construyó el puente sobre el río Juchique. Con la entrada de carros llegó el cemento y las calles se cubrieron con ese material impidiendo la respiración de la tierra. Llegaron los agroquímicos y con ellos la sobreexplotación porque se aplicaron sin ponderación, sin mesura, sin técnica y los terrenos quedaron desiertos; los escurrimientos de agua arrastraron al río plaguicidas y ya no hay pescados y camarones para comer; llegaron los camionsotes “torton” y se llevaron la madera fina dejando la llanura y los cerros pelones. Muchos ciudadanos han debido emigrar a otras tierras, principalmente a Norteamérica en busca de trabajo; otros nos quedamos con el propósito de cultivar la tierra pero esta está cansada, en recuperación; otros nos quedamos con las manos abiertas en espera de Oportunidades, Setenta y Más, y otros programas que solo son paliativos, “mejoralitos”.
Desde luego Juchique es un municipio vivo, laborioso, con una actividad que sobresale en la región y con evidentes ganas de avanzar. Infinidad de escuelas dan cabida a cientos de alumnos; sus festividades de carnaval, patronal y cívicas rebosan entusiasmo; hay ebullición deportiva, comercial y en todos los órdenes. Lo descrito líneas arriba es solo una apreciación acorde con la temática de esta reunión de cronistas relativa a lo plasmado en el artículo 115 Constitucional y la dependencia que como todos los municipios tenemos de las decisiones “de arriba”
Por todo ello es fundamental que tengan éxito las gestiones que acordó emprender la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm) que contempla la necesidad de impulsar una reforma en materia municipal, lo cual conceda a los gobiernos municipales las capacidades para servir eficazmente a los ciudadanos.
Alamo, Ver., marzo de 2012, XXVIII Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
Rafael Viveros Díaz
Juchique de Ferrer, Ver.
Texto presentado en Alamo, Veracruz el mes marzo de 2012, en el marco de la XXVIII Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
La lucha por la emancipación municipal ha iniciado un nuevo episodio a partir de las resoluciones tomadas en la reunión de la Conferencia Anual de Municipios de México celebrada recientemente en Boca del Rio, Veracruz.
Allí, como una de las propuestas fundamentales se acordó proponer a la Federación una distribución que otorgue el 20 por ciento del presupuesto federal a los Estado y el diez por ciento a los municipios, lo que de lograrse vendría a fortalecer la gestión y la hacienda municipales ya que actualmente de cada peso que recibe el gobierno solo cuatro centavos se destinan a los municipios.
De concretarse esta propuesta se fortalecería grandemente a los municipios para que remediaran los problemas que agobian a la mayoría en lo referente a los servicios públicos como el agua potable, drenajes, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales, alumbrado y limpia pública, calles y tantos otros servicios de que carecemos porque es un hecho ampliamente conocido que para todos los municipios del país el principal renglón de sus ingresos son las participaciones federales.
Es fundamental que en breve se concrete esta solicitud porque en el caso particular del municipio de Juchique de Ferrer, Ver., la situación en que se desenvuelve es cada día más apremiante porque ya hace bastante tiempo que no producimos ni lo que nos comemos; esa disposición legal de que el municipio es libre, autónomo y que debe ser autosuficiente solo aplica en el papel; estamos expuestos a las decisiones de quienes nos surten de alimento, poco cultivamos la tierra. El frijol nos lo envían de Michigan, EUA, el maíz que consumimos proviene de Africa, adonde el gobierno compró últimamente 400 mil toneladas. El chile, que completa la triada de alimentación cotidiana más común, lo cultivan en Puebla, Pue. El pollo viene de Martinez de la Torre.
Este municipio ubicado en las faldas de la sierra de Chiconquiaco hasta mediados del siglo XX fue un gran productor de café pero a partir de la crisis severa que sufrió en el precio la mayoría de productores derribaron sus plantas y la producción actualmente es pírrica, ahora en algunas tiendas locales venden sobrecitos de “café de olla” que nos envían desde Vevey, Suiza.
Como esta situación paradójica muchas otras cuestiones desvirtúan la disposición impresa en el artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de que el municipio es libre pero debe poseer los recursos suficientes para atender sus necesidades.
Juchique como la mayoría de los municipios en el país está emancipado, autónomo pero solo en el papel. En la realidad depende de las decisiones tomadas por autoridades estatales y federales. De allá envían “a chaleco” recomendados para que se hagan cargo de áreas de importancia. Ello aunado a que la mayoría de los presidentes que han sido no están preparados para administraciones de esta naturaleza. Cuando apenas empiezan a aprender ya tienen que dejar el puesto. Algunos que han repetido en el cargo más bien aplican su saber en practicar impunemente el saqueo de los dineros. Aquí como en toda la función pública se evidencia la corrupción que ha permeado todo.
Juchique adquirió categoría de municipio “libre” el doce de marzo de 1868 por decreto número 91 expedido por el gobernador Francisco Hernández Hernández y resintió en su integración las turbulencias de esos años aciagos en qu e se desarrolló la guerra de reforma por lo que la situación política y social era precaria y no había manera de establecer gobierno. Don Antonio Aguirre Castro fue de los pocos ciudadanos que se preocupó por llevar las riendas del municipio y hasta 1890 aparece como presidente municipal con un presupuesto de 4,500 pesos. Después de él la presidencia se fue alternando y aparecen algunos que solo duraban un mes en el cargo pues sobrevino la revolución con los consiguientes desajustes.
El 5 de diciembre de 1923 estalla en toda la república un movimiento armado encabezado por Adolfo de la Huerta en contra del general Alvaro Obregón. En el Distrito de Misantla al que pertenecía Juchique la rebelión fue encabezada por Carlos Peñafiel que obedeciendo órdenes de Manuel Armenta, su patrón, trasladó los poderes municipales a la congregación Plan de las Hayas porque allí ´estableció su cuartel general. Hasta 1924 la H. Legislatura decretó que los poderes pasaran a congregación Xihuitlán, lugar donde estaban las fuerzas de Carolino Anaya. Y otra vez, en 1926 se ordena que los poderes retornen a Juchique (custodiados por las pistolas y carabinas) donde radican hasta la fecha, pero estos movimientos acarrearon graves trastornos: se extraviaron la mayoría de los documentos donde se registró el desarrollo del municipio, actas judiciales sobre contratos civiles, nacimientos, contratos entre particulares y toda la papelería que es indispensable para la marcha de la administración municipal. La vida cotidiana se trastornó durante todos estos años que duró el reacomodo social y político. Las obras de beneficio colectivo estaban relegadas pues los ciudadanos se ocupaban en cuidar intereses prioritarios, vitales como es la propia vida y de la familia por los días azarosos que se vivían.
Por espacio de más de un siglo en municipio prácticamente permaneció aislado, casi ignorado por el resto del Estado pues su topografía, lo accidentado de su superficie impedía construir vías de comunicación hasta que en 1985 se construyó el puente sobre el río Juchique. Con la entrada de carros llegó el cemento y las calles se cubrieron con ese material impidiendo la respiración de la tierra. Llegaron los agroquímicos y con ellos la sobreexplotación porque se aplicaron sin ponderación, sin mesura, sin técnica y los terrenos quedaron desiertos; los escurrimientos de agua arrastraron al río plaguicidas y ya no hay pescados y camarones para comer; llegaron los camionsotes “torton” y se llevaron la madera fina dejando la llanura y los cerros pelones. Muchos ciudadanos han debido emigrar a otras tierras, principalmente a Norteamérica en busca de trabajo; otros nos quedamos con el propósito de cultivar la tierra pero esta está cansada, en recuperación; otros nos quedamos con las manos abiertas en espera de Oportunidades, Setenta y Más, y otros programas que solo son paliativos, “mejoralitos”.
Desde luego Juchique es un municipio vivo, laborioso, con una actividad que sobresale en la región y con evidentes ganas de avanzar. Infinidad de escuelas dan cabida a cientos de alumnos; sus festividades de carnaval, patronal y cívicas rebosan entusiasmo; hay ebullición deportiva, comercial y en todos los órdenes. Lo descrito líneas arriba es solo una apreciación acorde con la temática de esta reunión de cronistas relativa a lo plasmado en el artículo 115 Constitucional y la dependencia que como todos los municipios tenemos de las decisiones “de arriba”
Por todo ello es fundamental que tengan éxito las gestiones que acordó emprender la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm) que contempla la necesidad de impulsar una reforma en materia municipal, lo cual conceda a los gobiernos municipales las capacidades para servir eficazmente a los ciudadanos.
Alamo, Ver., marzo de 2012, XXVIII Reunión de Cronistas de Veracruz, A.C.
Rafael Viveros Díaz
Juchique de Ferrer, Ver.
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lunes, 5 de marzo de 2012
Ce-Xuchic
Ce-Xuchic es una frase en idioma náhuatl que quiere decir “en una Flor”, nombre que derivó en Juchique y es un calificativo con el cual nuestros remotos antepasados se referían e identificaban a este hermoso lugar donde vivimos pero que en la actualidad evidentemente no estamos haciendo nada para darle prestancia y dignificar el calificativo al menos en su significado, ¡No cultivamos flores! O cupados como estamos todos en buscar salida a nuestros problemas cotidianos nos olvidamos de aprovechar la tierra óptima que poseemos para adornar al menos el frente o el patio de nuestra casa para demostrar que efectivamente vivimos “en un lugar de flores” como lo designaron los que primero habitaron este lugar. Deberíamos tomar el ejemplo de Jalapa, “la Ciudad de las Flores”, o Fortín de las Flores donde efectivamente están rodeados de flores y con ello motivan la sensibilidad visual y olfativa de propios y visitas…
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Periódico El Escuingo
viernes, 17 de febrero de 2012
Nueva promesa: $56 millones para reparar caminos
Una nueva esperanza de que se reparen los caminos del municipio nació con la visita que en días pasados efectuó el secretario de Comunicaciones del Estado: Cincuenta y seis millones de pesos destinará el gobierno estatal para arreglar los caminos en Juchique.
Esta es la revelación que levanta el entusiasmo y que hizo el ingeniero Raúl Zarrabal Ferat que estuvo acompañado de un selecto grupo de secretarios del gabinete estatal cumpliendo otra jornada del programa “Adelante” con el que se pretende acabar con la marginación, la pobreza, pues, en que se encuentra la mayoría de los 212 municipios de Veracruz.
La reunión que tuvo lugar el día dos del presente mes en la congregación El Porvenir, municipio de Juchique de Ferrer contó con la asistencia de secretarios de Comunicaciones, de Educación, de Salud, de Invivienda, Protección Civil, de Desarrollo Económico quienes hicieron entrega de pisos firmes, de techos seguros, útiles escolares y deportivos, malla para escuelas, nombramientos de Madrinas Obstétricas y recibieron infinidad de solicitudes donde se solicita apoyo para resolver múltiples problemas que nos aquejan en el municipio.
Las condiciones deplorables en que se encuentran nuestros caminos y que nos limitan para integrarnos al desarrollo en la región fueron constatadas por este grupo de funcionarios, declarando que están listos esos cincuenta y seis millones de pesos para emprender trabajos de rehabilitación de las principales carreteras como son la de Juchique-Alto Lucero contemplando la reconstrucción del tramo de un kilómetro en Palo Blanco, la carretera El Porvenir-Xihuitlán-Juchique, los cinco kilómetros a congregación Dos Arroyos, la terminación del puente en el río de Palo Blanco y otros dos puentes en las localidades de Chaparral y El Carmen, declaración que fue muy bien recibida y ovacionada por los asistentes a esa reunión que contó también con la presencia del presidente municipal de Juchique, ediles, la directora del DIF local y agentes y subagentes del municipio.
lunes, 13 de febrero de 2012
Emprenden más obras para embellecer Juchique.
EL H. Ayuntamiento ha iniciado la rehabilitación de tramos de las calles Comercio e Ignacio Allende en un afán por cambiar la fisonomía de nuestra comunidad para hacerla más agradable y cómoda tanto para los que aquí vivimos como para los que nos visitan, iniciativa que ha sido bien recibida por los vecinos de estas arterias por donde es constante la circulación de vehículos.
Se ha escuchado a varias personas opinar que aprovechando que se han iniciado estas obras sería bien visto que en el diseño y construcción de las banquetas se tomara en consideración las dificultades que enfrentan algunas personas para subir o bajar escalones para que en las nuevas banquetas se les ofrezca más comodidad.
Existen en nuestra comunidad varias personas que por la edad avanzada o por alguna discapacidad motriz les es fastidioso caminar por lugares con escalones, situación que ojalá sea tomada en cuenta por los encargados de estas obras para procurar brindar más comodidad a personas que son dignas de nuestra consideración.
Existe el antecedente reciente con la construcción del andador hacia la escuela Secundaria Técnica No. 86 que, sin menoscabo de su importancia ya que brinda más seguridad a los caminantes, tiene escalones de dimensiones desproporcionadas, tramos con demasiada inclinación, ante lo cual el caminante se desorienta y ha de bajar al arroyo para avanzar.
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