Bienvenidos!
Bienvenidos a Ce-Xuchic, un sitio cuyo objetivo es contribuir de manera modesta a la información disponible en Internet sobre el municipio de Juchique de Ferrer, Veracruz.
lunes, 5 de marzo de 2012
Ce-Xuchic
Ce-Xuchic es una frase en idioma náhuatl que quiere decir “en una Flor”, nombre que derivó en Juchique y es un calificativo con el cual nuestros remotos antepasados se referían e identificaban a este hermoso lugar donde vivimos pero que en la actualidad evidentemente no estamos haciendo nada para darle prestancia y dignificar el calificativo al menos en su significado, ¡No cultivamos flores! O cupados como estamos todos en buscar salida a nuestros problemas cotidianos nos olvidamos de aprovechar la tierra óptima que poseemos para adornar al menos el frente o el patio de nuestra casa para demostrar que efectivamente vivimos “en un lugar de flores” como lo designaron los que primero habitaron este lugar. Deberíamos tomar el ejemplo de Jalapa, “la Ciudad de las Flores”, o Fortín de las Flores donde efectivamente están rodeados de flores y con ello motivan la sensibilidad visual y olfativa de propios y visitas…
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Periódico El Escuingo
viernes, 17 de febrero de 2012
Nueva promesa: $56 millones para reparar caminos
Una nueva esperanza de que se reparen los caminos del municipio nació con la visita que en días pasados efectuó el secretario de Comunicaciones del Estado: Cincuenta y seis millones de pesos destinará el gobierno estatal para arreglar los caminos en Juchique.
Esta es la revelación que levanta el entusiasmo y que hizo el ingeniero Raúl Zarrabal Ferat que estuvo acompañado de un selecto grupo de secretarios del gabinete estatal cumpliendo otra jornada del programa “Adelante” con el que se pretende acabar con la marginación, la pobreza, pues, en que se encuentra la mayoría de los 212 municipios de Veracruz.
La reunión que tuvo lugar el día dos del presente mes en la congregación El Porvenir, municipio de Juchique de Ferrer contó con la asistencia de secretarios de Comunicaciones, de Educación, de Salud, de Invivienda, Protección Civil, de Desarrollo Económico quienes hicieron entrega de pisos firmes, de techos seguros, útiles escolares y deportivos, malla para escuelas, nombramientos de Madrinas Obstétricas y recibieron infinidad de solicitudes donde se solicita apoyo para resolver múltiples problemas que nos aquejan en el municipio.
Las condiciones deplorables en que se encuentran nuestros caminos y que nos limitan para integrarnos al desarrollo en la región fueron constatadas por este grupo de funcionarios, declarando que están listos esos cincuenta y seis millones de pesos para emprender trabajos de rehabilitación de las principales carreteras como son la de Juchique-Alto Lucero contemplando la reconstrucción del tramo de un kilómetro en Palo Blanco, la carretera El Porvenir-Xihuitlán-Juchique, los cinco kilómetros a congregación Dos Arroyos, la terminación del puente en el río de Palo Blanco y otros dos puentes en las localidades de Chaparral y El Carmen, declaración que fue muy bien recibida y ovacionada por los asistentes a esa reunión que contó también con la presencia del presidente municipal de Juchique, ediles, la directora del DIF local y agentes y subagentes del municipio.
lunes, 13 de febrero de 2012
Emprenden más obras para embellecer Juchique.
EL H. Ayuntamiento ha iniciado la rehabilitación de tramos de las calles Comercio e Ignacio Allende en un afán por cambiar la fisonomía de nuestra comunidad para hacerla más agradable y cómoda tanto para los que aquí vivimos como para los que nos visitan, iniciativa que ha sido bien recibida por los vecinos de estas arterias por donde es constante la circulación de vehículos.
Se ha escuchado a varias personas opinar que aprovechando que se han iniciado estas obras sería bien visto que en el diseño y construcción de las banquetas se tomara en consideración las dificultades que enfrentan algunas personas para subir o bajar escalones para que en las nuevas banquetas se les ofrezca más comodidad.
Existen en nuestra comunidad varias personas que por la edad avanzada o por alguna discapacidad motriz les es fastidioso caminar por lugares con escalones, situación que ojalá sea tomada en cuenta por los encargados de estas obras para procurar brindar más comodidad a personas que son dignas de nuestra consideración.
Existe el antecedente reciente con la construcción del andador hacia la escuela Secundaria Técnica No. 86 que, sin menoscabo de su importancia ya que brinda más seguridad a los caminantes, tiene escalones de dimensiones desproporcionadas, tramos con demasiada inclinación, ante lo cual el caminante se desorienta y ha de bajar al arroyo para avanzar.
jueves, 9 de febrero de 2012
Los tiempos idos.
Por Malena Marín Aguirre
Estimado Rafa Viveros: Recibe mi felicitación por continuar editando tu periódico que es medio para volver a estar enterados de las noticias relevantes del municipio. Te dije que iba a escribir algo relacionado a la ecología, pues bien:
De mis años de niña solo tengo bellísimos recuerdos de lo que fue mi entorno; a los tres años emigré a la finca Colombia, propiedad de los Armenta, lugar en el que no pude haber caído mejor, con esas excelentes personas que habitaban el rancho y donde aprendí por consejos de mi tía Josefina y Manolo, de “Mamita” María y la tía Raquel enseñanzas y una educación envidiable, que segura estoy dejaron inconmensurables huellas en mi vida.
Pues bien, te digo que emigré a la finca Colombia, pero para ir teníamos que caminar río arriba sobre la margen izquierda que serpenteaba el camino, entre los terrenos de mi abuelo E nrique y don Ricardo Indoval; después pasábamos el río y se llegaba al caserío de la familia Barradas Ortega, donde estaba al frente don Abraham Barradas con doña Martina Ortega, la respetable matriarca de varios hijos. El rancho recibía el nombre Flor de Chilpancingo; seguías el camino e inmediatamente pasabas por un bosque tupido de altísimos árboles de haya que estaban en un plan a la orilla del río; luego encontrabas el arroyo Cachichal y subías una calzada pasando por el rancho que fue de don Bernardo Marín (mi abuelo paterno) y que aún conservamos los Marín. Seguías tu andar y llegabas al rancho de don Gabino Ortega Benavides, primo hermano de tío Raymundo tu abuelo político, lugar donde ahora se asienta la congregación Carrizal; Más adelante estaba el rancho El Tecolote donde habitaba un valiente amigo de mi padre y de los Armenta: don Trinidad Badillo, llamado cariñosamente Tino (todavía no existía la Nueva Reforma, de doña Elisa María Armenta; seguías hasta llegar a Villa Rica, escenario de una refriega en la época de la lucha por la tierra que encabezaba Carolino Anaya y que posteriormente te narraré la versión que tengo de estos hechos. Luego Colombia de los Armenta Zárate y La Unión, en ese tiempo propiedad de don Faustino Fernández, ahora de Narciso Reyes y ahí termina el municipio de Juchique.
Bueno, pero a lo que voy es platicarte que todo ese camino estaba serpenteado por el río Juchique, que cambiaba de nombre según el rancho donde te pararas, ahí estaba la belleza: Bordeaban el río una inmensidad de árboles añosos sin más compañía que las grandes enredaderas cuyas hojas colgantes eran de un verde selva impresionante (nunca supe cómo se llamaban éstas, quizá porque nunca pregunté); en el río a cada rato encontrábamos pozas de todas las profundidades, las había donde nos bañábamos los pequeños sin que corriéramos peligro y las profundas en donde se encontraban bobos, huevinas, guapotes, truchas y hasta anguilas, camarones y nazas (acamayas). ¡se encontraban por montones!
Recuerdo ¡ay! Que en los tiempos de tormentas bajaban al río algunas gentes a poner sus canastas, una especie de barquillos hechos con varas muy delgadas amarradas a aun aro de bejuco donde era la boca y atadas en su extremo con otros bejucos a manera de cucurucho y ¡ay hermano! Esto era agarrar camarones, eran tantos que sin exagerar, te juro, un cuarto de lona de manta, de esas en donde venía el azúcar ¡deveras!, claro que no nos terminábamos los camarones. Entonces los salaban y los secaban en una lámina de zinc para comerlos posteriormente fritos con huevo, o también los hacían en vinagre; Bueno, pues en la congregación de El Carmen era famosa por los camarones salados. Ahí los vendían y había todo el tiempo.
De vez en vez arriaban con la chiquillería y nos llevaban a comer al río, claro está que los adultos pescaba y las mujeres guisaban.
En el río frente a Colombia vivían una nutrias bellísimas que nadie molestaba; nos divertía verlas evolucionar en la poza…Y hablando de animales, conocí los tejones, las cuautuzas, los mapaches, los toches o armadillos y las tuzas, las comadrejas o el tlacuaches. Las gallinas ponían donde se les daba su gana, alguna salía del monte con cuatro o cinco pollitos que allá empollaban.
Conocí y oí cantar aves como primaveras, gorriones, matracas, jilgueros, clarines, chachalacas y hasta lechuzas y pájaros zonzos. De las lechuzas decían que anunciaban la muerte con ese canto lúgubre que cuando lo escuchaban los vecinos decían: ¡oye, quién se irá a morir! Los gallos te despertaban impertinentes como a las cinco de la mañana igual que las chachalacas y de ahí las vacas en un concierto de armoniosas melodías, esas tan hermosas que se quedaron prendidas en mis recuerdos.
¿Te fijas? Ahora el río está casi seco, no existen árboles añosos o están cubiertos de parásitos (tenchos) que los están secando y nadie acude en su auxilio para que se desarrollen y no mueran.¿Qué nos pasa? Adónde vamos a parar? Nosotros los de entonces y en nuestra tierra nunca supimos de terremotos, avalanchas, deslaves de cerros o de huracanes. Tampoco conocíamos la televisión, no sabíamos de asaltos ni violaciones de niñas, niños o ancianos, menos de zetas y cárteles que nos traen en vilo y llenos de terror.
Te mando un fuerte abrazo y ojalá los lectores no se hayan cansado con mi relato.
lunes, 30 de enero de 2012
Turismo en Juchique.
Dos mil once ha sido declarado el año del turismo y para ello, dice el gobierno, se han destinado cifras millonarias de dinero para que en cada comunidad de México se emprendan trabajos relacionados con la promoción de los lugares que pueden ser atractivos para los turistas.
Lugares como el Cerro Escuingo que es recipiente de la identidad municipal, el macizo montañoso que nos rodea, nuestro río con sus hermosos parajes o la cascada de Cerro Amarillo, o tantos otros lugares que con un poco –o mucho—trabajo, entusiasmo , ingenio y gestiones pueden generar dinero que nos ayude a paliar un tanto la escasez de dinero que cada día se agrava.
El turismo de aventura, la visita a lugares apacibles que tenemos tantos, pueden ser un ofrecimiento tentador para turistas hastiados de aglomeraciones en los lugares de siempre a la vez que representan fuentes de empleo.
Hace unos meses anduvo por Juchique personal de la televisora estatal filmando algunos lugares propicios para visitas turísticas y los han dado a conocer adecuadamente, pero al parecer la intención no ha tenido seguimiento y es aquí donde nosotros los ciudadanos debemos involucrarnos mostrando interés porque se continúe trabajando en este rubro del turismo, como una alternativa para nuestro desarrollo. Tenemos mucho qué ofrecer, comenzando con la hospitalidad, la calidez característica de Juchique, cualidades que, está comprobado, cautiva a quien nos visita.
En la cuestión alimenticia estamos preparados. A las exquisitas recetas conocidas por nuestras
Cocineras de más arraigo en el municipio se ha ido agregando un grupo cada vez más numeroso de afanosas mujeres interesadas de conocer los secretos de la cocina.
Los sitios propicios para la recreación los tenemos allí como nuestro tesoro natural pero hace falta trabajar, proyectar, gestionar, interesarse por el desarrollo municipal.
Ya municipios vecinos como Naolinco, Alto Lucero, Acatlán, Banderilla se han unido a otros treinta Ayuntamientos formando un bloque con el programa “Fortaleza Regional” con el que darán a conocer su región.
No deberíamos dejar pasar esta oportunidad .
Lugares como el Cerro Escuingo que es recipiente de la identidad municipal, el macizo montañoso que nos rodea, nuestro río con sus hermosos parajes o la cascada de Cerro Amarillo, o tantos otros lugares que con un poco –o mucho—trabajo, entusiasmo , ingenio y gestiones pueden generar dinero que nos ayude a paliar un tanto la escasez de dinero que cada día se agrava.
El turismo de aventura, la visita a lugares apacibles que tenemos tantos, pueden ser un ofrecimiento tentador para turistas hastiados de aglomeraciones en los lugares de siempre a la vez que representan fuentes de empleo.
Hace unos meses anduvo por Juchique personal de la televisora estatal filmando algunos lugares propicios para visitas turísticas y los han dado a conocer adecuadamente, pero al parecer la intención no ha tenido seguimiento y es aquí donde nosotros los ciudadanos debemos involucrarnos mostrando interés porque se continúe trabajando en este rubro del turismo, como una alternativa para nuestro desarrollo. Tenemos mucho qué ofrecer, comenzando con la hospitalidad, la calidez característica de Juchique, cualidades que, está comprobado, cautiva a quien nos visita.
En la cuestión alimenticia estamos preparados. A las exquisitas recetas conocidas por nuestras
Cocineras de más arraigo en el municipio se ha ido agregando un grupo cada vez más numeroso de afanosas mujeres interesadas de conocer los secretos de la cocina.
Los sitios propicios para la recreación los tenemos allí como nuestro tesoro natural pero hace falta trabajar, proyectar, gestionar, interesarse por el desarrollo municipal.
Ya municipios vecinos como Naolinco, Alto Lucero, Acatlán, Banderilla se han unido a otros treinta Ayuntamientos formando un bloque con el programa “Fortaleza Regional” con el que darán a conocer su región.
No deberíamos dejar pasar esta oportunidad .
viernes, 27 de enero de 2012
Veteranos basquetbolistas dan la pelea en torneo de Misantla.
Buena actuación está teniendo el equipo de basquetbolistas veteranos de Juchique en el torneo que se desarrolla en la ciudad de Misantla.
Cada semana y aunque con algunas incomodidades nuestros representantes en esta rama del deporte viajan para participar ante un total de doce equipos de la región y lo están haciendo con mucha enjundia, al grado de que ocupan, dicen, el segundo o tercer lugar.
Hasta allá a la tierra del chachichín van a practicar el deporte de sus amores Víctor M. Aguirre, Vicente Gómez,Oscar Sosa, Marcos Olmos, Federico Sangabriel, Hugo Posadas, Rufino González, José Marín, Hugo González que representan a nuestro municipio. Hacinados en camionetas y consiguiendo cooperaciones económicas donde pueden, estos veteranos buscan estar en activo enfrentándose a sus similares de la región , y su esfuerzo y entrega son dignos de mención como un ejemplo para conservar la salud física y mental.
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Misantla,
Periódico El Escuingo
martes, 24 de enero de 2012
Lección de civismo.
En pleno fragor de la batalla que don Benito Juárez libraba para consolidar la República Restaurada se expidió el decreto número 51 que declaraba municipio a Juchique de Ferrer el 13 de marzo de 1868.
Se le agregó De Ferrer en honor de don Manuel A Ferrer, militar que recién había fallecido en Tlapacoyan, Ver; Combatiendo para impedir el avance de la invasión francesa.
Esta resolución política poco cambio inicialmente la situación de la comunidad; las familias de campesinos emprendedores que llegaron de Huatusco, Teocelo, Puebla y otros lugares a esta tierra fértil y generosa continuaron sus actividades aunque en un clima de intranquilidad, de zozobra dado que se asentaron en tierras de “manos muertas”, sin ningún documento que avalara la propiedad.
Entre estos emigrantes y de San Andrés Chalchicomula, Puebla vino don Antonio Aguirre Castro, laborioso agricultor, productor de café, caña, vainilla que en su contacto permanente con la tierra aprendió a seleccionar y conocer las propiedades de las plantas y la influencia que éstas tienen en la salud humana y las aplicaba para sanar dolencias. Fue un eficiente y eficaz curandero cuando Juchique todavía no llegaba un medico “ni para remedio”. Fue, además, muy hábil y talentoso músico que con su grupo alegraba las reuniones locales y regionales. Pero sobretodo, don Antonio destaco localmente por su interés en que se regularizara la tenencia de la tierra, Problema que no dejaba sosiego y desde que reconoció a Juchique como municipio puso todo su empeño en solucionar ese problema, lo que le llevo casi 3 décadas, empleando para ello todo su talento negociador, su palabra suave y persuasiva ante diversos funcionarios pero principalmente con el gobernador del Estado don Teodoro A. Dehesa, que lo comprendió en su preocupación por mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Juchique.
Su perseverante e inteligente lucha no fue estéril: el 25 de noviembre de 1900 hubo una rifa para un primer reparto de terreno entre 254 vecinos, cada uno pagando 150 pesos, excepto “el que era pobre”, que no pagaba.
Dotó de fondo legal a la mayoría de las congregaciones de este municipio; estableció los límites con los municipios vecinos.
Don Antonio Aguirre fue presidente municipal en varias ocasiones alternas y con su genuino quehacer de negociación, que requiere paciencia y firmeza logró que en la cabecera municipal se efectuara el trazo urbano que hasta la fecha es ejemplo en la región. Cuarenta y ocho manzanas simétricamente trazadas cuyos lotes fueron entregados en otro sorteo entre varias familias son ejemplos notables de su perseverancia, de su amor al terruño.
Las características de su personalidad, el liderazgo de don Antonia Aguirre ha llegado ha conocerse a través de relatos orales dado que los registros oficiales son casi nulos o no los hemos podido encontrar, quizá debido a que hasta mediados del siglo XX la existencia del municipio de Juchique de Ferrer era casi desconocida en el Estado de Veracruz, porque acceder o salir de estas tierras ubicadas en las faldas de la sierra de Chiconquiaco era toda una odisea.
Papantonio, tratamiento de respeto que le prodigaban sus amigos y familiares, en su caballo “El Perfume”, en múltiples y penosos viajes a Jalapa remontaba la serranía “subiendo la mas fantástica y prolongada escalera de piedra del país; laderas rocosas más allá de los mil quinientos metros, casi cortados a pico en el cerro de Los Algodones, el mas difícil de ascender del Estado”, escribía el investigador Moisés T. de la Peña lo que da idea del empeño que don Antonio puso en la tarea de dignificar nuestro municipio cuando el ayuntamiento disponía de un presupuesto de 4,500 pesos al año.
Murió en 1936. Nos dejó enseñanzas, ejemplos notables de perseverancia, de entrega a las causas sociales, a la cosa pública; de virtudes cívicas que no hemos sabido asimilar.
Edición: @core282
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